Señales de que tu perri-hijo está estresado

Al igual que las personas, los perri-hijos sufren de estrés y estrés crónico que puede afectar su salud y calidad de vida.

En esta época particularmente, muchos se vieron afectados por la cuarentena y el toque de queda, que no sólo alteró sus horas de salida, sino que incluso no permitió que salgan en determinados días. Esos cambios de rutina y otras razones pueden ser los causantes de estrés en tu mascota.

En el blog de hoy queremos contarte las razones más comunes y algunas recomendaciones para ponerlas en práctica.

 

Lo que debes saber

Si tú has tenido situaciones de estrés en algún momento, sabrás de primera mano todo lo que puede hacer en ti: desgano, malestar, preocupación excesiva, insomnio, entre muchas otras cosas. A pesar de que, en los perros, el estrés se manifiesta de forma diferente a la de los humanos, el estrés les puede hacer pasar un mal rato y tener efectos negativos en su salud y longevidad.

Por ejemplo, cuando un perro tiene estrés, su cuerpo libera una gran cantidad de noradrenalina –conocida como la hormona de la lucha o huida-  la cual puede alterar las baterías intestinales. ¿Qué puede ocurrir? Tu perri-hijo va a empezar a tener diarrea sin una razón aparente.

Generalmente los perri-hijos padecen episodios de estrés de corta duración, pero algunos pueden llegar a lidiar con estrés crónico.

 

¿Cuáles son los principales síntomas de estrés en tu mascota?

  • Ladrar en exceso: Una de las primeras señales de un perri-hijo estresado son los ladridos. Ladrar a las personas que pasan o cuando siente que alguien está afuera; ladrarse con el perro del frente o perder el control cada vez que tocan la puerta o suena el timbre, son claros indicios que tu mascota puede estar bajo estrés.
  • Hiperactividad: Un perri-hijo estresado puede empezar a tener una conducta hiperactiva. Ya no son capaces de quedarse tranquilos o quietos, sino que buscan algo para hacer lo cual puede terminar en mordisqueos y destrozos para liberar la tensión acumulada.
  • Alergias en su piel: En ocasiones, las alergias que aparecen en la piel de nuestro perri-hijo pueden ser un síntoma de estrés. Picores, dermatitis atópica, enrojecimiento o granitos son algunos ejemplos. En este punto es importante saber previamente si el perri-hijo padece alguna alergia o intolerancia alimentaria y no confundir los síntomas.
  • Diarreas sin explicación: Si tu perri-hijo se ha mantenido con su dieta regular y no ha comido algo que le haya podido caer mal, entonces puede ser estrés. Al igual que en los humanos, los intestinos son delicados y una fuerte carga de estrés puede afectar su funcionamiento. Va muy de la mano con lo que te mencionamos hace un rato de la noradrenalina.
  • Aparición de estereotipias: Las estereotipias son movimientos repentinos y constantes sin una razón determinada. Entre las más comunes pueden estar: morderse la cola, rascarse o lamerse continuamente, etc. Además de ser molesto, puede llegar a autolesionarse si insiste mucho con estas acciones.
  • Falta de atención: Un perro estresado va a tener problemas para concentrarse y seguir tus órdenes. Pero debes estar alerta para poder identificar si esta falta de concentración se debe a estrés o a un déficit de atención.
  • Jadeo excesivo: El jadeo es la forma en que los perri-hijos expulsan el calor del cuerpo. Si los ves jadeando después de correr, hacer ejercicio o durante un día caluroso, es completamente normal. Pero si esto ocurre en situaciones donde no debería estar jadeando, probablemente esté estresado y necesita aliviar la tensión.
  • Rigidez muscular: Si notas que tu perri-hijo está más tenso y rígido de lo habitual, puede ser una señal de que se encuentra estresado.
  • Huir o reaccionar de manera exagerada: Cuando un perro está estresado, suele sentirse incómodo ante situaciones nuevas y desconocidas. Esto hará que intente huir o que reaccione de manera negativa (ya sea a una persona, un ambiente, un objeto o una situación en concreto.
  • Cambios de comportamiento: Tú mejor que nadie conoce el carácter de tu perri-hijo. Si en algún momento notas que se torna agresivo, demasiado nervioso, desarrolla fobias o timidez sin razón aparente, de puede deber al estrés.
  • Destruye cosas: Algunas personas cuando están tensas, aprietan los dientes. Lo mismo ocurre con los perros, pero ellos descargan su tensión mordiendo lo que encuentran y ocasionando destrozos en el hogar. Destruir no es un comportamiento habitual para los perros. Si ves que daña algo, en lugar de regañarlo, mejor pregúntate por qué está nervioso/ansioso y qué puedes hacer para ayudarlo.

Algo que es importante recordar es que

El estrés es involuntario

De la misma manera en que los humanos no podemos elegir como manifestar nuestro estrés (algunas lo hacemos apretando la mandíbula, otras mordiéndose las uñas), los perri-hijos no pueden evitar morder los muebles o ladrar. Por eso es importante identificar el origen del estrés en tu mascota y tomar acción para ayudarlo y resolver su situación.

¿Cuáles son los detonadores de estrés más comunes?

  • Novedad: Exposición a nuevos objetos, entornos, personas o animales.
  • Ruidos fuertes: Fuegos artificiales, tormentas eléctricas, turbinas, explosiones.
  • Cambios en la vivienda: Mudarse de casa o apartamento.
  • Cambios en los miembros de la familia: Llegada de un bebé, nueva mascota, pérdida de una mascota o familiar, huéspedes, etc.
  • Cambios de rutina: cambio de horario de trabajo, niños de regreso a clases, vacaciones, etc.
  • Métodos de entrenamiento represivos: collares eléctricos, gritos, patadas, etc.
  • Invasión del espacio personal: Interrupción del descanso, abrazos obligados.
  • Falta de oportunidades para expresar su comportamiento: Esto se ve en razas donde hay comportamientos de pastoreo, búsqueda, caza, etc.
  • Ansiedad por separación: Separación de los miembros de la familia.
  • Relaciones deficientes con otros miembros de la familia: Puede ser con otras mascotas o con personas.
  • Eventos traumáticos: Atropellamientos, accidentes en el hogar, entre otros.
  • Soledad: Los perri-hijos son seres sociales que se sienten solitarios y aburridos cuando son forzados a permanecer solos por largos períodos de tiempo. Esto les ocasiona estrés.

Reduce el estrés en tu mascota con estos consejos

  • Si se te dificulta sacar a caminar a tu perri-hijo o hacerle compañía durante el día, te recomendamos buscar un amigo o vecino que lo pueda cuidar durante un par de horas o contratar a un paseador de perros que lo lleve a caminar por un buen rato.
  • Otra excelente alternativa es una guardería para perros. Ahí además de ejercitarse, tendrá la oportunidad de socializar con otras personas y mascotas.
  • Reemplaza los entrenamientos represivos por disciplina entrenamientos positivos para reforzar su buena conducta.
  • Asegurarse de que todos los miembros de tu familia entienden y respetan las necesidades de tu perri-hijo y del manejo apropiado de una mascota.
  • Las razas trabajadoras y deportivas necesitan mucho más ejercicio del que reciben, por lo que es importante brindarle un nivel adecuado de actividad física diaria.
  • Si te vas de viaje o estarás ausente por muchas horas, puedes dejarle una mantita o ropa con tu olor.
  • Los juguetes dispensadores de comida son una excelente opción para que tu perri-hijo se mantenga ocupado y entretenido cuando no estás.
  • La música relajante o collares de lavanda ayudan a relajar a tu mascota.
  • Asegúrate de que tu perri-hijo reciba suficiente ejercicio, juegos y estimulación física y mental.
  • Pon música tranquila antes de algún evento que le pueda ocasionar estrés como ruidos de construcciones, fuegos artificiales, tormentas, etc.
  • El aceite esencial de lavanda puede ayudar a reducir el estrés en un perri-hijo. Se puede colocar un par de gotas en su collar o camita o utilizarlo en un difusor.
  • Si adoptaste un perri-hijo que vivó maltrato o abandono, es recomendable entrenarlo y trabajar mucho en su resocialización para que pueda superar sus traumas del pasado y ser una mascota equilibrada.
  • No dudes en buscar ayuda profesional si sientes que el estrés de tu mascota está fuera de control.

 

El estrés es mascotas es algo común, pero debe ser tratado y reconocido a tiempo para que no pase a mayores. ¿Tu perri-hijo ha tenido síntomas de estrés? ¿Cómo lo ha manifestado y que has hecho para ayudarlo?
Cuéntanos en los comentarios.


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